Jineteros, limosneros, estafadores y demás tribus urbanas
Cuando andamos por las calles de una ciudad cubana no nos vamos a encontrar en muchas ocasiones precisamente con esas voluptuosas chicas o esos músicos con una guitarra animando el ambiente que nos venden, la realidad es bien diferente, nos encontraremos con mil y una personas que trataran de sacarnos cuanto dinero puedan y de la forma que se les ocurra.
Para empezar, y desgraciadamente no para finalizar, nos encontramos con los jineteros. Estos personajes se ocupan se ofrecer servicios y/o productos al extranjero sin tener una autorización para ellos y tratándose en muchos casos de estafas. Lo mas común es andar por la calle y que se nos ofrezcan supuestos puros coiba a precios inferiores a los normales, licores cubanos, servicios de guía turístico y prostitutas. Puede llegar a ser agobiante cuando cada cinco minutos nos encontramos con gente de este tipo, que al ver un extranjero se arremolina en torno a el como si de un Venusiano se tratase.
Otra situación a la que el turista se enfrentara es al limosnero, persona que como su propio nombre indica se dedica a sacar dinero al visitante pero sin ofrecer nada a cambio como en el caso de los jineteros, sino directamente pidiéndolo. Cuando nos encontramos con una persona de este tipo lo mas común es que empiece por preguntarnos de donde somos, casualidad siempre tienen un pariente o antepasado que es de esa misma zona; tras romper el hielo es cuando piden dinero por cualquier escusa.
Argumentos comunes que esta gente suele exponer a la hora de pedir dinero suelen ser por ejemplo la necesidad de comprar leche, pañales o pagar al medico. Puede parecer que son necesidades básicas que en un país subdesarrollado pueden tenerse, pero si tenemos en cuenta que el gobierno cubano les facilita el alimento a sus ciudadanos ( En ocasiones de forma muy básica ), les da la opción de trabajar ( Por poco salario, si, pero suficiente ) y les presta un servicio sanitario de calidad de forma gratuita pues la cosa cambia. Ademas de eso, lo que solicitan son pesos convertibles; claro, como no.
Se dan muchos casos en los cuales un turista cede a comprar el producto solicitado y luego el cubano va y se lo revende a la persona del supermercado haciendo negocio de esta forma. No siempre pasa esto, a veces realmente puede que necesiten ese dinero, pero por regla general no es asi. El gobierno cubano ofrece formas de poder generar ingresos extras, como por ejemplo las casas particulares, para no tener que recurrir a las limosnas.
La tercera “Tribu urbana” que nos podemos encontrar son los estafadores, sin lugar a dudas lo peor a lo que puede enfrentarse el turista. Tratan de robar el dinero al extranjero utilizando la ingenuidad del mismo. Muchas veces la estafa reside en un cambio de moneda con pesos cubanos ante el desconocimiento del extranjero a las monedas anteriormente explicadas. En estos casos las estafas pueden ser de cientos de dólares e incluso mas, cabe tener precaución cuando se nos acerque alguien ofreciéndonos un negocio, una forma de economizar o cualquier historia que no venga a cuento.
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Al visitar Cuba el turista debe estar prevenido, tener en cuenta las situaciones que en este articulo se explican y tener la seguridad de que al menos la presencia policial es fuerte y los problemas no pasaran de meros disgustos para la cartera.
