
Para muchos, la llegada de la estación estival es sinónimo de vacaciones: mar, montaña, avión, mochila, furgoneta, playa, camping, descanso, aventura, relax..... Sin embargo, existen otras alternativas para disfrutar, experimentar y, sobretodo, compartir un verano diferente apoyando, además, una buena causa como es la lucha del único pueblo árabe hispano-hablante, nuestro pueblo hermano"el Pueblo Saharaui”.
Cada verano, entre los meses de junio y julio, dependiendo de cada Comunidad Autónoma, llegan a España miles de niños y niñas saharauis (entre 8-12 años) dentro de un maravilloso programa de acogida temporal que se llama “Vacaciones en Paz”, una iniciativa solidaria que se lleva realizando con mucho éxito en algunas ciudades y pueblos españoles desde principios de los años 90.
Aún sorprende que en pleno 2012 todavía haya cientos de personas que desconozcan por completo la situación en la que viven los casi 300.000 refugiados saharauis (población que sigue creciendo a pesar de la planificación familiar ya que también hay muchos/as que después de haber estudiado y trabajado en otros países vuelven a su tierra) que malviven, a duras penas, dependiendo casi al 100% de la ayuda humanitaria internacional, bastante precaria en estos momentos debido a la crisis mundial que sufrimos todos, y con una dignidad envidiable.
Su vida transcurre en los campamentos de refugiados saharauis situados en Tinduf, en el Suroeste de Argelia, concretamente en un inhóspito terreno que se conoce como hammada argelina, un reguero de arena y piedras donde el día a día es toda una prueba de supervivencia. Leer más...